Éxito

El éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin caer en la desesperación. Winston Churchill

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viernes, 11 de septiembre de 2015

Transgénicos

Transgénicos: con Franco libaban mejor o los chicles de Einstein

Tiempo ha pasado desde mi última entrada en la que precisamente comentaba y cuestionaba las razones del desaparecimiento de los enjambres de nuestras colmenas sin causa aparente que lo justificara y sin hallar por ningún lado, ni arma del delito, ni cadáveres, acaso escayolados, duros o quizás blandos y malolientes cuerpos yacentes, de nuestras queridas socias.

El pasado día 3 de septiembre de madrugada, procedente de Bilbao (España), aterrizaba en Brasil, en el aeropuerto Brigadeiro Lysias Rodrigues de Palmas, Tocantins.

Durante los 2 meses de descanso en Polientes-Valderredible (Cantabria), España, he tenido tiempo de visitar y recorrer en bicicleta algunos de los parajes y paisajes que hace unos pocos años mantenían alimentados y surtidos los enjambres de mi apiario. Del mio y las otras decenas de colmenares que se divisaban o adivinaban por doquier.

En más de una ocasión en mis años mozos, durante alguna excursión por los montes del cántabro valle del Ebro apareciendo tras el tupido velo de los matorrales de escobas, debí retroceder sobre mis pasos para no plantarme en medio de un colmenar y sufrir la aguijoneada ira de sus guardianas .

Pero aquellos eran otros tiempos, que decían mis abuelos y seguro que los tuyos también.

Me refiero a los años de la dictadura franquista, cita obligada por la acotación meridiana que hace del tiempo en el que lo rústico y rural, además de rancio, campaba a sus anchas por los campos y ciudades españoles, que no sólo los estadios de fútbol.

En aquella lejana y triste etapa de la historia de España, nuestros campos, ríos, montañas, sembrados, fauna, y etc., etc., etc., existían y nos hacían vivir naturalmente, rústicos y, sobre todo en los periodos vacacionales, cuando regresábamos al pueblo de vacaciones, rurales, muy rurales.

La leche salía de la teta de vaca, no del brick, yo me ocupaba de ir con la cantimplora a por ella, y bien de mañana 1 centímetro de amarillenta nata reposaba sobre su superficie. 

¡Qué rebanadas de pan de hogaza cubiertas nata y miel me preparaba la abuela María!.

En aquellos tiempos, recuerdo como, sin remilgos, mientras atravesábamos los trigales al regresar de bañarnos en el río Ebro, arrancábamos las espigas de trigo para hacer chicles con sus granos. En el patatal despistábamos algunas patatas de sus tierras para hacernos unas tortillas o birlábamos algunas manzanas de los árboles.

¡Qué tiempos!

Todo era natural, las frutas, sobre todo las manzanas, venían con sus gusanos, los armarios de vez en cuando cobijaban alguna polillas, también las carcomas corrían por los muebles, los campos se abonaban con boñigas -me consta que esta práctica se sigue manteniendo- aunque ahora además se rocían con productos químicos (transgénicos) que ya sabemos los efectos que producen en las aguas y el ecosistema en general, incluidas en nuestras queridas y necesarias abejas-.

Pero esos tiempos, si no cambian las cosas y el hombre se hace más responsable con su manera de entender la existencia, quedan para el recuerdo. A ver quién es el valiente que en la actualidad se arriesga a meterse en la boca nada de lo que produce la tierra sin antes frotarlo con ajax. Lo mismo ocurre con los animales y sus productos.

Las abejas desaparecen y ya sabemos el porqué.


 Recapitulando sobre todo lo escrito, podríamos trasladar el ejemplo de las abejas a nosotros como especie, los seres humanos, e imaginarnos que si habitualmente nuestros hijos hiciesen chicles con los granos de trigo, por poner un ejemplo bastante pueril, y esta actividad la hicieran día tras día, hora tras hora, flor tras flor, miles de veces, tantas como flores o granos existen en los campos, seguramente estaríamos hablando del fin de la humanidad, un fin tan seguro como es que si las abejas siguen desapareciendo por arte de la magia de los transgénicos, se cumplirá la profecía que en su día hizo Albert Einstein.

Ahora, como he señalado anteriormente, vivo en Brasil y la apicultura no existe tal y como la practicamos en España. Existe una actividad parecida que también interacciona con las abejas pero que se basa en manejar y gestionar los enjambres en sus colmenas para extraer la enorme cosecha de miel varias veces al año. Esa es la experiencia que yo he vivido en Palmas, Tocantins, en donde las colmenas apenas se tocan hasta que la cosecha está preparada y lista para catar. 
Esta experiencia me ocurrió cuando fui invitado a visitar el asentamiento de Apicultores de Taquaruçu para conocer el lugar y dar un pequeño discurso sobre la importancia de la apicultura y su importancia como preservadora del medio ambiente y en último término de la vida en la tierra.

Lo primero que me llamó la atención fue el lugar y la disposición de las colmenas que se encontraban situadas bastante lejanas unas de otras. También eran curiosos los ahumadores que portaban los apicultores y que tenían un tamaño que obligaba a usar las dos manos para manejarlo, parecían ahumadores para enjambres de abejas del tamaño de una perdiz, haciendo que fuera imprescindible la participación de 2 personas para llevar a cabo cualquier operación, uno ahumaba mientras el otro operaba, que por otro lado se podían resumir en quitar las hierbas que rodeaban las colmenas y continuamente crecían amenazando con cubrir las piqueras. 

Abrí alguna de las colmenas y el estado de los cuadros y la cera era perfecto. Hice una revisión rápida y me percaté que las abejas se movían sobre los lomos de los cuadros rápidamente, a mi lado estaba el compañero del ahumador accionando el fuelle rítmicamente, proveyendo alguna nefasta reacción. Finalmente todo discurrió como estaba previsto, sin ningún percance que lamentar. Para mi gusto fueron unos enjambres de abejas africanizadas bastante europeizadas, nada que ver con lo que cuenta la mitología popular y aparece con frecuencia en los periódicos brasileños. Aunque se mostraron muy nerviosas y rápidas cuando abrí las colmenas, no presentaron ningún problema ni reacción agresiva cuando revisaba los cuadros. 

Estoy por asegurar que el problema de agresividad de las abejas africanizadas, además de poseer la genética de la apis mellífera scutellata que las hace ser más defensivas, estriba en el hecho de que no se las maneja con los cuidados propios de un apicultor, de hecho el trato que reciben es más de parte de abejeros. Es decir, que  si tratas bruscamente a una vaca posiblemente lo único que recibas sean patadas. Aunque claro, que también por muchas monerías que le hagas a un tigre nunca se comportará como un gato.

De hecho es esa rumorología, junto con el clima tropical tórrido y la falta de una infraestructura rural adecuada, además de leyes agrícolas y apícolas que definan las instalaciones de colmenares, delimitando las distancias, el número de colmenas, etc., etc., quién frena a la hora de instalar un apiario.

Así que como apicultor que soy necesito y quiero transmitir mis conocimientos a cualquier persona que los precise. 


viernes, 8 de noviembre de 2013

¿Dónde están las abejas?


  Eso quisiera saber yo, por dios, que llevo mas de no se cuantas temporadas sin saber lo que es la salvación de un enjambre de las abejas.

  Todas las abejas parece que se están alimentando bien en sus panales que me he preocupado por dejar para ellas una buena provisión de la miel para que no las falte y no me vayan a decir que claro, que si no las he dejado miel miel, pues se han muerto de hambre.

  Pero no, no es así .

  Los primeros años que si pensábamos que podía ser esto o podía ser lo otro, pero nada de eso, nadie sabe lo que produce el síndrome de despoblamiento de la colmena o SDC abreviado.

  Ni los científicos de Marchamalo en Guadalajara saben cual es la causa de esa masiva desaparición en cualquier zona del planeta.

  Amigos mios, nos quedamos sin miel, y lo peor de este hecho es que también nos quedaremos sin flora, sin fauna y sin nada de nada.

  Y todo por lo de siempre, por la avaricia de unos cuantos avaros sin escrúpulos que se la ha traído al pairo acabar con la biodiversidad del planeta con tal de llenar sus bolsillos.

  ¡Marditos roedores estos capitalistas!, como diría Jinns.

  Pero a la conclusión a la que llego es que si lo han hecho así es por algo, de suyo es que su intención es que nadie tenga cojones para sacarles de la tumba donde les van a meter el día que se mueran. Se pudrirán de dinero y por el dinero, pero con dinero.

  Nosotros, los de siempre, los que siempre hemos creído y creeremos en la buena intención humana, cualquiera que sea el intencionado, acabaremos muertos de asco, igualito que ellos, pero sin dinero.

  Y lo que digo yo es que creo que es mejor ser buena persona y vivir la vida tranquilo, porque vivir podrido de dinero y no saber quién te sacará la navaja no es bueno ni de recibo.

martes, 29 de octubre de 2013

Las abejas usan una especie de piloto automático biológico para aterrizar

Científicos de la universidad australiana de Queensland han analizado la habilidad del insecto para posarse con precisión


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Las abejas están dotadas de una especie de piloto automático biológico que les permite aterrizar sin problemas, según un estudio divulgado hoy en Australia en el que se analiza esta habilidad en los insectos de cara a desarrollar nuevos sistemas de aterrizaje para robots aéreos.
El neurocientífico australiano Mandyam Srinivasan de la Universidad de Queensland y varios de sus compañeros analizaron la habilidad para aterrizar con precisión de este insecto, que tiene un cerebro del tamaño de una semilla de sésamo y carece de una visión binocular.
Para la investigación, los científicos utilizaron cámaras de alta velocidad para grabar los aterrizajes de las abejas en sus panales y posteriormente calcular las diferentes velocidades utilizadas en distintos puntos de la trayectoria aérea, según la cadena local ABC.
Srinivasan explicó que cuando una persona se acerca hacia un objeto, éste parece más grande y si el movimiento se da a un índice constante, aumenta de tamaño con mayor velocidad y a un índice exponencial.
No obstante, las abejas graduan la velocidad reduciéndola a medida que se aproximan al objetivo y logran hacerla proporcional a la distancia del punto de aterrizaje. "Y si la distancia se duplica, las abejas aumentan su velocidad de acercamiento al doble", agregó el científico al enfatizar que este mecanismo de regulación es como un "hermoso autopiloto automático".
Asimismo, los científicos utilizaron una pista de aterrizaje con el diseño de una espiral giratoria para alterar la impresión del tamaño objetivo según el ángulo de aterrizaje y en algunos casos provocó que las abejas frenaran o aceleraran hasta estrellarse en la superficie.
Actualmente, Srinivasan y sus colegas intentan aplicar estos conocimientos para desarrollar sistemas de aterrizajes para aparatos voladores autónomos que no dependan de radares o sonares.
Fuente: El País

viernes, 6 de septiembre de 2013

10.Tareas de mantenimiento de las colmenas

Científicos de la universidad australiana de Queensland han analizado la habilidad del insecto para posarse con precisión


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Las abejas están dotadas de una especie de piloto automático biológico que les permite aterrizar sin problemas, según un estudio divulgado hoy en Australia en el que se analiza esta habilidad en los insectos de cara a desarrollar nuevos sistemas de aterrizaje para robots aéreos.
El neurocientífico australiano Mandyam Srinivasan de la Universidad de Queensland y varios de sus compañeros analizaron la habilidad para aterrizar con precisión de este insecto, que tiene un cerebro del tamaño de una semilla de sésamo y carece de una visión binocular.
Para la investigación, los científicos utilizaron cámaras de alta velocidad para grabar los aterrizajes de las abejas en sus panales y posteriormente calcular las diferentes velocidades utilizadas en distintos puntos de la trayectoria aérea, según la cadena local ABC.
Srinivasan explicó que cuando una persona se acerca hacia un objeto, éste parece más grande y si el movimiento se da a un índice constante, aumenta de tamaño con mayor velocidad y a un índice exponencial.
No obstante, las abejas graduan la velocidad reduciéndola a medida que se aproximan al objetivo y logran hacerla proporcional a la distancia del punto de aterrizaje. "Y si la distancia se duplica, las abejas aumentan su velocidad de acercamiento al doble", agregó el científico al enfatizar que este mecanismo de regulación es como un "hermoso autopiloto automático".
Asimismo, los científicos utilizaron una pista de aterrizaje con el diseño de una espiral giratoria para alterar la impresión del tamaño objetivo según el ángulo de aterrizaje y en algunos casos provocó que las abejas frenaran o aceleraran hasta estrellarse en la superficie.
Actualmente, Srinivasan y sus colegas intentan aplicar estos conocimientos para desarrollar sistemas de aterrizajes para aparatos voladores autónomos que no dependan de radares o sonares.
Fuente: El País

miércoles, 28 de agosto de 2013

9.Jeans que echan humo

Básico de Apicultura



Introducción


En este capítulo mostraremos el conjunto de técnicas aplicadas para la cría racional de abejas, enfocadas a la obtención del máximo provecho de su trabajo, a la vez que aseguramos las adecuadas condiciones para el desarrollo y cuidado de las colonias.
Los trabajos en la apicultura se dividen en Básicos, en los que se realizan las revisiones rutinarias para hacer el seguimiento de las colmenas, y los especiales más específicos que son realizados eventualmente y según sea necesario.
A continuación nos centraremos en los cuidados básicos. En siguientes capítulos trataremos las actuaciones específicas.


Revisiones básicas

Estas revisiones son realizadas periódicamente y tienen como objetivo comprobar el estado general de las colonias respecto a la sanidad, las provisiones de alimentos y las condiciones de las crías, a fin de mantener las condiciones de producción.


¿Qué material necesito?

Para empezar tu trabajo en el apiario, lo primero que tienes que hacer es ir a buscar tu equipo de protección básico:

  • La indumentaria completa, es decir, la careta, suelta, incorporada al buzo o a la chaqueta, los guantes y un calzado apropiado, preferiblemente unas botas de caño alto de color blanco.
  • Ahumador, indispensable para mantener ocupadas las abejas mientras agitan sus alas;
  • Formón o similar que nos permitirá retirar los propóleos antes de separar los cuadros a revisar.


Consejos para mantener un buen, constante y duradero flujo de humo

¿A qué apicultor novato no le ha ocurrido “quedarse sin balas” en el momento más crucial del duelo?

Imaginad por un momento que nos quedarnos sin humo, justo en el momento más necesario, cuando en que estamos revisando el interior de una colmena, con la parte superior de la colmena abierto y con todo el enjambre alterado.

¡Qué situación mi general y yo sin afeitar!

Para evitar la pérdida de nuestro escudo de protección, el humo, en primer lugar como combustible deberemos usar el material apropiado.

  • Podremos utilizar paja seca, serrín, corteza de árboles, etc.
  • Así mismo podemos utilizar telas de algodón como la tela de jeans viejos.
  • Será un material que su combustión no irrite a las abejas o al apicultor.
  • El humo debe ser denso, blanco, frío y sin olor fuerte.
  • El material a utilizar no puede ser de origen animal por su olor y que podría contaminar la miel.
  • Para hacer menos irritante el humo se pueden incluir plantas aromáticas como el eucalipto.


Encendido del ahumador


  1. Después de abrir el ahumador y comprobar que, debidamente colocado, dispone de un soporte que permite la formación de una cámara de aire bajo la materia combustible, colocaremos una pequeña cantidad de ésta .
  2. Añadiremos a este material algunos pedazos de papel o cartón que faciliten el inicio de la combustión.
  3. Iniciar el fuego en el fondo de la cámara de combustión.
  4. Presionar sobre el fuelle lentamente para que vaya iniciándose.
  5. Una vez que el humo empiece a aparecer presionaremos sobre el fuelle más rápidamente.
  6. Rellenaremos completamente la cámara de combustión del ahumador.
  7. Cerrar el ahumador.


Nota: Tanto para encender como de combustible recomiendo el uso de la tela de algodón de los pantalones vaqueros o jeans. Además de su lenta combustión, similar a la de una mecha en cámara lenta, lo que alarga los periodos entre recarga y encendido, también produce un humo blanco, abundante y sin olores agresivos.



Efectos del humo en las abejas

La aparición del humo en la colmena provoca que las abejas se sientan amenazadas y por naturaleza al percibir fuego ellas llenan su buche de miel para que en caso de tener que abandonar la colmena tendrán reservas para 2 o 3 días hasta formar una nueva colmena. Esta acción hace que las abejas se vuelvan menos agresivas. Además el humo actúa enmascarando las hormonas producidas por ellas mismas, impidiendo la comunicación de la colonia. Con esto se produce una total desorganización en el sistema de alarma e defensa de la colmena. Ésto nos permitirá hacer nuestro trabajo más tranquilos y sin tantos sobresaltos, aunque eso sí, deberemos actuar rápidamente porque, cuando desaparece el humo, aparece la agresividad.


Recomendaciones para el manejo de colmenas


  1. Por supuesto es indispensable el uso de vestimenta adecuada. Es el primer mandamiento del buen apicultor.
  2. Las revisiones es recomendable hacerlas por lo menos por 2 apicultores, para garantizar más seguridad.
  3. Estas revisiones deberán realizarse por los laterales o por detrás de las colmenas, nunca por delante de la piquera ya que esto entorpece el libre deambular de las abejas, con los posibles accidentes.
  4. El apicultor debe ser cuidadoso en el manejo de las colmenas, evitar movimientos bruscos, golpes en las cajas, alborotos excesivos y el uso de perfumes. Si no son respetados estos principios, el ganado se irritará y se volverá más agresivo.
  5. Las revisiones se deben realizar en días claros y sin nubes, sin lluvia o niebla. También se evitarán los días con demasiado frío.
  6. Las preferencias horarias, por regla general, serán de 8:00- 11:00 y de 14:00-17:00, siendo preferible el horario de mañana.
  7. Siempre las revisiones deberán ser breves, evitando revolver la colmena en exceso.
      De esta manera evitaremos:
      Resecamiento de las crías.
      Exposición de las crías al sol.
      Evitaremos el pillaje.
  8. Cambiar los cuadros viejos (con cera vieja o con roturas) por otros con cera estirada u operculada, situándolos intercalados con aquellos con cría en el centro del nido. Todos los años se hará una sustitución de al menos el 20% de los cuadros. Este cambio será hecho en los periodos de grandes floradas.
  9. Tras la revisión, el apicultor deberá cavar una zanja en el suelo y enterrar el resto de la cámara de combustión del ahumador. En caso de que haya agua, ésta se utilizará para apagar el resto del material de combustión.

Nota: Apagar el resto del material de combustión del ahumador es absolutamente necesario para evitar incendios en áreas de instalación de apiarios.


Cuáles serán nuestros controles en la revisión?


  1. La primera comprobación a llevar a cabo al abrir la colmena, será descubrir la presencia de la reina, caracterizada por la colocación de un único huevo por celda;
  2. Calidad de postura de la reina: esto se puede comprobar por la homogénea distribución de los huevos en el cuadro;
  3. Condiciones de desarrollo del enjambre: esta es valorada por el número de cuadros con cría y alimento;
  4. Existencia de alimento (miel y polen): aquí comprobaremos la cantidad de alimento en los cuadros, para valorar la necesidad de alimentar los enjambres;
  5. Espacio disponible en la colmena: se valora la cantidad de cuadros vacíos o no, debiendo estar acorde a la época del año y tamaño del enjambre;
  6. Salud de la colmena: detectar la presencia de síntomas de dolencias y enemigos naturales de las abejas de la colonia.


Separación entre revisiones


En vista de que las revisiones de la colmena tienen por objeto comprobar el estado de las colmenas, éstas dependerán de las diferentes épocas del año y de las condiciones climáticas de la región. Siendo así, la recomendación es que las visitas se realicen de la siguiente manera y tiempo:

  • En periodos de floración, con gran flujo de néctar las revisiones tienen que producirse cada 2 semanas, posibilitando que el apicultor controle mejor el almacenamiento de la miel;
  • En periodos de escasez de alimentos las revisiones deben producirse cada 3 o 4 semanas. Ahora solo estamos controlando el mantenimiento de los enjambres.


Hasta la próxima entrada.



¡Salud y Suerte!

domingo, 25 de agosto de 2013

8. Captura de Enjambres



Introducción

Una vez hecha la instalación del apiario, instaladas las colmenas encima de sus caballetes definitivos y rodeado todo el colmenar de la apropiada cerca de alambre que evite la entrada de animales, así como la instalación de una tupida tela de un material apropiado, obtenida en algún almacén de productos agrícolas, ésta última para evitar el flujo continuo de abejas a baja altura, evitando accidentes fortuitos con los eventuales e inconscientes personajes que no respetan los carteles de atención que nos habremos preocupado de instalar en las cercanías del apiario, deberemos de iniciar una tarea no menos importante para el correcto inicio y posterior desarrollo de nuestra actividad apícola.
Se trata de la captura de los enjambre que llenarán nuestras colmenas y que posibilitarán la posterior retirada de nuestra cosecha de miel.
Para lograr hacernos con un abundante y productivo ganado mellifero lo podremos conseguir de varias maneras.

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Comprando enjambres a otros apicultores

Este tipo de poblamiento conllevará las siguientes ventajas:

  • Nos resultará más cómodo pues podremos optar y escoger la calidad del enjambre;
  • De la misma manera, este método nos permitirá controlar la agresividad y productividad de su reina.

Este tipo de compra podrá ser hecha de dos formas:

  • Optando por la compra al peso de las abejas, normalmente en paquetes de 1 o 2 kilos de abejas, con una abeja reina fecundada. Este grupo de abejas se introducirán en un alza con cera estirada dónde se desarrollarán.
  • Otra forma es comprando núcleos de 2, 3 o 4 cuadros, cubiertos de abejas y con los cuadros operculados conteniendo miel, cría y una reina fecundada. Estos cuadros se colocarán en su colmena definitiva dónde el enjambre seguirá su desarrollo.

Captura de enjambres en transición

En mi caso y por experiencia propia, este tipo de enjambres, además de ser los más baratos de conseguir, pues solo se trata de recogerlos de la propia naturaleza, también son más fáciles de trabajar, pues se trata de enjambres maduros y en plena producción que posiblemente hayan abandonado su colmena por superpoblación de ésta.

El único pero, si es que se puede poner alguno, es la imposibilidad de tener un control sobre su calidad genética, ya que es muy difícil, que no imposible, conocer la procedencia del enjambre.


Para realizar la captura de estos enjambres optaremos entre dos tipos de alzas, además de otros muchos gadgets inventados por los apicultores que, igualmente, pueden obtener grandes resultados.
  • Cajas de cartón, con las dimensiones de un núcleo con 4 o 5 cuadros. En cada cuadro colocaremos una tira de cera estirada que actuará como cebo para los enjambres.
  • Cajas de madera, se trata de núcleos o alzas colocadas en el campo, en cuyos cuadros son pegados estrechas tiras de cera estirada (3 a 5 cm), que serán situadas en lugares estratégicos.
Para incrementar el atractivo de las cajas recomiendo utilizar ciertas infusiones de hierbas aromáticas, como puedan ser mentas o hierbabuena, que se usarán para pintar las paredes y panales de las colmenas.

Captura enjambres silvestres

Aunque cada vez se produzca con menos frecuencia, réditos del progreso, no están muy lejanos aquellos días en que era bastante normal encontrarnos enjambres en los lugares más inusitados.

Oquedades y ramas en los árboles, tejados, vigas, muros, cajones de madera abandonados, etc., se encontraban entre las colmenas naturales preferidas por las abejas.
Los sistemas de captura de estos enjambres siempre han de tener el cuenta la consecución del apresamiento del mayor número de abejas y que a la vez se evite la muerte, siquiera, de una pequeña cantidad de ellas.

Una de las características más importantes, que facilita enormemente su captura, es la casi nula agresividad del grupo.

Esta baja agresividad viene dada por la no acumulación del olor que desprende la reina el cuál no impregna cada rincón.

SEA COMO SEA Y AUNQUE SEPÁIS FEHACIENTEMENTE QUE NO VAN A PICAR, NUNCA OLVIDÉIS TRABAJAR DEVIDAMENTE PROTEGIDOS.
RECORDAD EL PRIMER MANDAMIENTO DE LA APICULTURA.

Habitualmente es posible encontrar conglomerados de abejas posados en lugares difícilmente accesibles esperando una señal que les haga partir a su alojamiento definitivo. Este aviso vendrá dado por las abejas exploradoras. Nos encontramos pues ante un enjambre transitorio que es conveniente capturar.

Para su captura sería recomendable disponer de un nido, cuadros de cera estirada, una tela de transporte, una esponja para cerrar la piquera y unas tiras de goma para fijar dicha tela.


Los procedimientos a llevar a cabo, además de estar debidamente equipado, tanto el apicultor y ayudante serán:

  • Aplicar suavemente 3 o 4 bocanadas de humo sobre el enjambre al llegar al lugar;
  • Situar el alza o la caja bajo el grupo de abejas mientras el ayudante deberá dar un golpe seco en el lugar de donde cuelga el enjambre;
  • Volver a aplicar humo donde estaba el enjambre y aguardar unos instantes mientras las abejas se acomodan en su nuevo hogar;
  • Con ayuda del cepillo barreremos las abejas restantes hacia la caja, con cuidado de no aplastarlas, sobretodo la reina.
  • Comprobar que algunas abejas están moviendo las alas sin volar y con el abdomen levantado. Eso querrá decir que la reina se instaló dentro de la colmena.
  • Colocar la tela de transporte encima de la caja, fijarla con las tiras de goma y por encima de ella colocar la tapa;
  • En la piquera de la colmena colocaremos el trozo de esponja para evitar la salida de abejas mientras lo transportamos, preferentemente de noche.
Así como hayamos llegado a la nuevo asentamiento retiraremos la esponja para permitir la salida de las abejas al amanecer.
Será conveniente introducir un cuadro con cría, retirado de alguna colmena fuerte del apiario, en la nueva casa para fijar la atención de las obreras. Dos jornadas después de la llegada deberemos retirar la tela de transporte.

Enjambres Nidificados

Este tipo de enjambres requiere de la participación de un apicultor con más habilidad en este tipo de manejo.

  • Primeramente deberemos proveernos de una colmena con algunos cuadros con cera estirada y con algunos cuadros ya alambrados;
  • Tela de transporte;
  • Cuchillo para cortar los panales;
  • Cuerda, cordones o unas gomas para fijar los panales a los cuadros;
  • Esponja para cerrar la piquera;
  • Una cazuela o similar para colocar los cuadros con miel;
  • Tiras de goma para fijar la tela de transporte.




¡Salud y Suerte!

domingo, 18 de agosto de 2013

7.Cuidados para Instalación de Apiarios


Para asegurar la mejor localización e la instalación acertada de nuestro apiario es necesario que tengamos en cuenta ciertas características del terreno:

  1. Tipo de floración: La posibilidad de abundancia de flora mellifera en las cercanías del apiario asegurará que las abejas realicen un trabajo más eficiente y productivo, reduciendo los trayectos y, obviamente, la posibilidad de muerte en sus desplazamientos. Asimismo se incrementará el número de viajes con néctar desde los campos en que las abejas pecorean.
    Tras observar la flora, otro buen síntoma de su idoneidad es haber observado que en el lugar se encuentran muchas abejas y si en las cercanías existen otros apicultores.
    Este punto es importante pues evitará la escasez de alimento en las épocas más difíciles.
  2. Disponibilidad de agua en las proximidades: Otro punto muy importante es la existencia de agua, un arroyo o similar, en las cercanías del lugar. Se podría decir que es recomendable la existencia de abundante agua potable en un radio de 250 metros, aunque también se deben colocar bebederos cerca de la colmena con el fin de que las abejas siempre tengan agua.
  3. Facilidad de acceso al apiario con vehículo para facilitar la carga y descarga materiales de uso frecuente el el colmenar, o las colmenas en época de cosecha.
  4. Diámetro de seguridad para personas y animales. Tan importante es el punto anterior, tener buen acceso con un vehículo, como el que exista una distancia de seguridad a otras fincas rurales con personas o animales. Esta distancia dependerá de las leyes del lugar dónde estemos radicados que deberemos tener en cuenta a la hora de instalar el colmenar. Aproximadamente entre 400 y 500 metros entre casas habitadas, escuelas y granjas.
    Para mayor seguridad, aun guardando las distancias legales exigidas, no está de más proteger el colmenar rodeándolo con una tela fabricada a tal efecto que encontrareis en cualquier ferretería o tienda agrícola, de entre 2,5 y 3 metros de altura. Con su colocación evitaréis la entrada de animales curiosos el famoso dominguero o setero (buscador de setas), y elevaréis hasta por encima de la tela de protección la salida y entrada de vuestro ganado apícola.
  5. Distancia a otros apiarios. Otro factor a tener en cuenta es la distancia entre colmenares, pues aunque no existan problemas de escasez de alimento, se podría dar casos de pillaje entre colmenas. Son recomendables 3 km. Entre apiarios.
  6. Posibilidad de sombra. Este tema también es muy importante y se debe procurar que exista algún obstáculo, como puedan ser árboles, para que en días de mucho sol, las colmenas permanezcan a la sombra y no se alcancen temperaturas por encima de 34º o 35º, ideales para el nido.
  7. Dirección de los vientos. Otro meteoro que hay que tener en cuenta en nuestro apiario es el viento y controlar la zona de aparición de éstos evitando situar en esa dirección las piqueras de las colmenas.
  8. Orientación geográfica. Se recomienda colocar las colmenas hacia el este, por donde nace el sol, pues además la colmena recibe los primeros rayos de la mañana que ponen en funcionamiento el enjambre.
  9. Número de colmenas y distribución de éstas en el apiario. Aunque no se pueda establecer una modelo estándar, depende de muchos factores, básica y principalmente deberemos de fijarnos en dos factores: la cantidad y calidad de la flora y el tipo de apiario que instalaremos, fijo o trashumante.
    Como regla general, podemos establecer el número de 25 a 30 colmenas e ir variando según la época y la disposición de néctar en la región.
    Respecto a la distribución, existen apiarios de fila única con las piqueras orientadas hacia el mismo lugar, fila doble con pasillo y las piqueras hacia lados opuestos, en zigzag con las piqueras hacia el mismo lado, en semicírculo con las piqueras orientadas para el interior o el exterior, en círculo con las piqueras orientadas hacia el exterior.
    Una vez decidido el tipo de apiario que crearemos, previamente deberemos realizar ciertas operaciones preparatorias y de manutención.
  • El área del apiario debe mantenerse limpia, sin arbusto y ramaje seco para evitar la proliferación de hormigas y otros depredadores de las abejas.
  • En zonas calientes es aconsejable mantener alta la vegetación del apiario para proporcionar sombra a las colmenas. Sino necesitaríamos utilizar algún método artificial (chapas de madera, placas de yeso, tejas, etc).
  • Instalad un cercado o vallado que impida el acceso de personas o animales. Os evitará más de un problema.
  • Colocad de manera organizada y lógica las colmenas, de tal manera que facilite el acceso de las abejas y el movimiento del apicultor.
  • En zonas sombrías y en periodos de lluvias es importante mantener limpio el apiario para evitar humedades que favorecerían la aparición de hongos y otras enfermedades, con el consiguiente perjuicio a nuestras colonias.
  • Las colmenas serán instaladas sobre pies individuales de unos 50 centímetros de altura aproximadamente. Además de mantenerlas alejadas de la humedad, son una ayuda para el apicultor pues puede trabajar en una posición cómoda.
  • Estos bancos o soportes para colmenas puden ser fabricados en varios materiales como madera, hierro, cemento, etc. Además de la comodidad que ofrece al apicultor, asimismo mantiene las colmenas alejadas de ciertos roedores dañinos para la apicultura.
  • También las hormigas son un problema para la apicultura que no encuentra solución fácilmente. Ya se han ideado varios métodos como la grasa en las patas de los soportes o la instalación de botellas de plástico. En mi caso este último sistema es el que mejor resultado me ha dado.
¡Salud y Suerte!





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